• Leonardos Club

Energía vibracional, renuncia a creencias/símbolos y legislación para normalizar la paz



El pasado miércoles 18 de mayo tuvo lugar en una de las sedes de Truebroker, como hoster, la tercera sesión clásica de Leonardos Club de 2022, bajo el título “¿Es la paz una utopía posible?” En ella se dialogó acerca de la dicotomía entre guerra y paz.


Elena Alfaro, Fundadora del Club y creadora de FANScinology, abrió la sesión con las definiciones oficiales de la palabra «guerra» y una breve reflexión sobre las distintas dimensiones de los conflictos, que se libran no solo “a nivel macro” entre naciones sino también “a nivel micro” en las relaciones de amistad, de trabajo o incluso entre padres e hijos. El objetivo no era otro más que introducir este tema de actualidad "infinita" como ella misma calificó y dejar una semilla para lo que sería su cierre y vinculación de la sesión con la temática que Leonardos trató en el mes de marzo.


Las guerras en la historia

Mikel Feijoo Elzo, estudioso de las guerras y CEO de Skunfunk, dió comienzo al debate definiendo la guerra como “un conflicto violento, a veces armado y otras no” capaz de hacer aflorar “lo mejor y lo peor del ser humano”, pues si bien tiene una capacidad destructiva incomparable, también puede servir como catalizador para dar cohesión a una sociedad. En ese sentido, Feijoo Elzo subrayó el hecho de que la Segunda Guerra Mundial sirvió de acicate al progreso tecnológico, pues en tan solo cinco años de conflicto se alcanzaron logros científicos que habría tomado 30 años de paz conquistar, y en cómo Estados Unidos pasó de ser un país aislacionista a una superpotencia mundial, con la URSS a la zaga. En cambio, Francia y Gran Bretaña vieron el declive de sus imperios.


La paz, para Feijoo Elzo, se define por la ausencia de su contrario: “La paz es el intervalo entre guerras”. Con el conflicto de Ucrania, Occidente se ha “dado de bruces con la realidad de que la política ha fracasado y hemos vuelto al siglo XX”, puesto que muchos intelectuales ya consideraban los conflictos armados un acontecimiento superado en el primer mundo. Como estudioso de las guerras, Feijoo Elzo estimó que “La guerra seguirá con el ser humano hasta el final del ser humano” y compartió su experiencia en eventos de recreación histórica de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil.


En estas representaciones, denominadas living history, los participantes incorporan herramientas, armas y vestimentas históricas para recrear con el máximo realismo los acontecimientos históricos. Estas actividades tienen un gran valor pedagógico y social, pues “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”.


Las guerras “tienen intereses detrás; siempre hay un interés económico y geoestratégico”, señaló Feijoo Elzo, quien reflexionó que esta operación militar “puede que sea el fin de Rusia como la conocemos hoy en día”.


Según el CEO de Skunfunk, la actual invasión rusa de Ucrania marcará un antes y un después en la manera en que se desarrollarán los conflictos bélicos en el futuro, puesto que ha quedado demostrado que, con tecnología y las tácticas adecuadas, una dotación de drones (con un valor aproximado de unos 1000€ por unidad) puede plantar cara a potentes acorazados que cuestan unos 8 millones de euros por vehículo.



Sin embargo, el mayor coste de la guerra es humano. Además de las vidas perdidas, las experiencias de guerra “siempre dejan tocados a quienes las viven y pueden llegar a destruir la psique de un ser humano”.


“La paz se construye, y la guerra también”

Para el individuo, el conflicto trae dolor y destrucción, pero también encierra en sí mismo una semilla de paz. Desde su experiencia como Facilitador en Centros Penitenciarios y experto en Comunicación No Violenta, Juan Carlos Villa, ofreció testimonio de cómo “hay muchas personas que, en ese momento de conflicto y desesperanza, construyen la paz” puesto que es cuando empiezan a reconstruirse a sí mismas.


Villa leyó unos pasajes de Antón Chéjov y de Pedro Hierro para ahondar en la desesperanza. Previamente había leído también un fragmento de “Madre Coraje y sus hijos”, obra teatral de Bertolt Brecht donde se vincula el orden autoritario y la guerra. En ese sentido, Villa reflexionó acerca de que la guerra y la paz son dos polos de una misma realidad y lanzó la pregunta: “Si fuera posible crear un lugar utópico en el que la paz fuera dominante… ¿no sería distópico focalizarnos hacia uno de esos dos extremos? (…) Ya no sería un arco, ¿qué seríamos, estaríamos dispuestos a no ser lo que somos y ser otra cosa?”.


Para Villa, la paz no es la ausencia de guerra sino que, como en el arco, guerra y paz son dos opuestos en permanente tensión, y no podemos negar ninguno de los dos a cualquier coste. “Mi propuesta no es la construcción de la paz olvidándome de la guerra, sino dar protagonismo a esa paz ausente [en tiempos de guerra] para que compense lo que soy: que no me lleve a un lugar que quizá no sea lo que soy.”


La metáfora del arco da paso a la de la lira: en este instrumento musical también existe tensión, pero con esa tensión se puede crear música, algo bello. Como en la película Maixabel, dirigida por Icíar Bollaín, en la que a través de la historia de una viuda de una víctima de la banda terrorista ETA accede a entrevistarse con uno de sus asesinos y que supone un fiel retrato de “el conflicto de ETA y cómo el pueblo ha sobrevivido a esto”.


Para Pablo Solana, CEO de ATI Consultores, los conflictos tienen que ver con la fragilidad y el miedo. La violencia funciona como elemento compensatorio”. Reflexionó acerca de cómo los seres humanos adoptamos los símbolos porque nos permiten manejar cognitivamente grupos de más de 50 personas, y a estos símbolos trasladamos nuestros instintos de conflicto y violencia. Así, las marchas militares y la música militar tienen un impacto emocional, así como la música de Wagner en el movimiento nazi o las Trompetas de Jericó que éstos reproducían antes de los bombardeos para aterrorizar. Para Solana, “la violencia es intrínseca al ser humano y la propia naturaleza. A veces es necesaria: los cirujanos usan violencia para sanar. Se trata de que se use en su justa medida”.


Juanjo Manjarín, Profesor Adjunto de IE University, subrayó que se trata de sobrellevar los dolores, luchar contra ellos, no desterrarlos. Y matizó que la dicotomía guerra-paz no eran dos valores discretos, binarios, sino una escala de valores continuos. “El ser humano busca respuestas para explicar lo que no entiende, la realidad es muy complicada y con millones de matices.”


María Eizaguirre, ESIC Profesor & Researcher, expresó por su parte que en antropología tiene mucha importancia el viaje del héroe, que nos enseña que “en el dolor encontramos la redención” y que esa búsqueda de significado para la paz en términos binarios conecta con el Estructuralismo de Lévi-Strauss: los opuestos nos permiten entender las cosas oponiéndolas a otras.


María, reflexionó sobre la posibilidad a nivel social y cultural de modificar comportamientos, pues para hacerlo “hay que arrancar muchas cosas de raíz que tienen que ver con los símbolos” y que debemos ver más allá de una perspectiva eurocentrista, pues en otras culturas no es así: “el ser humano no es América ni Europa”.


Oyer Corazón, Innovation Lead de Hecho Company, planteó cuestiones como la utilidad de la guerra a nivel sistémico, e incluso cuál sería el Business Model Canvas de la guerra o su propuesta de valor. También el número de las muertes por el conflicto ucraniano por comparación con las muertes de armas de fuego en Estados Unidos y las diferencias entre los modelos de ejército de países como Rusia, China o Corea del Norte frente al modelo europeo. “Hay una asimetría brutal entre nuestra interpretación de la realidad y la que tienen otras personas (…) los valores son muy diferentes según las culturas”


Nosotros somos la fórmula de la paz, a través de la "renuncia a la violencia"


Pablo Beltrán, CEO de Truebroker y hoster de esta sesión clásica de Leonardos, leyó un texto en el que reflexionó sobre diversas cuestiones, como el hecho de que las principales fiestas nacionales o regionales estén ligadas a acontecimientos bélicos.


El progreso no está ligado al conflictos bélicos sino también a la utopía, y señaló el caso de los gigantes tecnológicos de los últimos cincuenta años: Apple, Google, Facebook, Amazon… “cuyos fundadores siguieron adelante con sus ideas desoyendo a quienes les decían que perseguían un imposible”.


Ante una clase política neurótica con gobernantes más preocupados por vender armas y medicamentos que por hacer la paz, se impone utilizar la creatividad para llegar a entendimientos. “La paz no existe como tal, sino que nace como renuncia a la violencia.” Según Beltrán, la responsabilidad de poner fin a esto está en la ciudadanía: “Es cosa del pueblo ruso poner a Putin en su sitio”, igual que lo es del pueblo español poner coto a los problemas de su clase política. Construir la paz, por tanto, ”Requiere hacer un trabajo en nuestras mentes, renunciar a las ideas sutiles que construyeron la guerra y que nos hacen pensar que la paz es una utopía".


Luis Hidalgo, Managing Partner de DCV&Partners, comentó que la importancia de la guerra tiene que ver con una cuestión de cercanía y del valor que se le dé a la vida según en qué lugar, "no es la misma importancia la que le estamos dando a Ucrania que la que se dió a Uganda y hay lugares donde la vida no vale nada. Hay más de 60 o 70 países donde se puede poner precio a la vida".


Margarita Alcaide, fundadora de Scrinia, manifestó que el origen de la guerra es antropológico y que la paz (el concepto romano pax) surgió como un mecanismo de regulación o pacificación que permite vivir en sociedad. En ese sentido, señaló que las sanciones económicas que se han impuesto a Rusia están funcionando y son regulación jurídica. “Trabajar en un orden jurídico evolucionado, con cohesión, participación de todos los estamentos la paz es posible”.


José Manuel Ramos, CEO de HUB7s puso de relieve la importancia de trabajar en la educación para “trasladar a nuestros hijos y futuras generaciones conceptos mejores”, algo a lo que también contribuyen el cine y la cultura como transmisores de ideas. Mencionó la película The King's Man: La primera misión en la que se ironiza sobre las raíces de la Primera Guerra Mundial, y subrayó la importancia del humor para rebajar tensiones.


La guerra y la paz, una cuestión de emociones y sus frecuencias energéticas vibracionales


Finalmente, Elena Alfaro, cerró el evento aludiendo a la mecánica cuántica temática protagonista durante la segunda sesión clásica de Leonardos Club del 2022 y a los trabajos de las frecuencias energéticas de David Hawkins, doctor en Medicina y Filosofía. Hawkins investigó la relación existente entre emociones como la ira, la venganza, la culpa etc y los niveles de vibración energética de las personas, concluyendo que cuando este tipo de emociones están presentes suceden las guerras. Las emociones negativas se traducen en frecuencias bajas y las positivas, en frecuencias altas. Por tanto, "para conseguir la paz hay que conseguir que la población esté en situaciones vibracionales altas, o dicho de otra forma, con emociones positivas y para conseguirlo hay mecanismos que el estado puede promover como la meditación, la gestión emocional, la música y los sonidos o el contacto con la naturaleza".


Library: nuestras lecturas recomendadas.

Como ya es una tradición en el club se cerró la sesión con una selección de títulos donde se recomendaron tres lecturas con las que profundizar más en esta interesante temática.


Nelson Molero, secretario general de Leonardos Club y CEO de BiSocial, presentó algunos libros y autores a través de los tiempos en los que podemos encontrar conceptos que enraízan con las guerras, la violencia y la búsqueda de una solución en el interior.


Out-sights: Resumen de reflexiones y posibles propuestas de cambio para conseguir normalizar la paz


A continuación resumimos, los out-sights o propuestas de cambio que hemos extraído de las más de dos horas de sesión que mantuvimos y que fueron:

  • Educar y difundir la historia de las guerras. El que no conoce su historia está condenado a repetirla.

  • Acercar la guerra de todos los lugares de la tierra al ciudadano, no sóla la de los vecinos. La comunicación y las redes sociales ahora sí lo permiten.

  • Empoderar al ser humano. Esto supone la renuncia a la protección del estado que espera cualquier ciudadano.

  • Cambiar nuestro lenguaje donde la guerra y la violencia están presentes. A través del lenguaje podemos cambiar el pensamiento.

  • Sustituir las fiestas y los símbolos que conmemoran actos violentos o de guerra.

  • Crear una legislación que favorezca la paz. La ley es un mecanismo que puede regular y evitar comportamientos violentos.

  • Innovar socialmente. Igual que renunciamos a los plásticos o al tabaco, se puede promover la renuncia a la violencia.

  • Crear mecanismos de mantenimiento de la frecuencia vibracional elevada como historias de humor, música alegre, meditación, el contacto con elementos de la naturaleza etc. Cuando el ser humano está en estados emocionales como el amor, la alegría, la aceptación, etc se consigue la paz. Al contrario la ira, la apatía, la vergüenza o la culpa conducen a todo lo contrario.

Podcast del evento



Sobre Leonardos y los próximos encuentros

En estos momentos donde la sociedad no tiene claro a “quién escuchar”, nacemos como una organización que apuesta por generar sabiduría y soluciones desde la reflexión multidisciplinar y el conocimiento colectivo. En otros momentos de la historia, movimientos como el modernismo o la generación del 98 emergían para dar respuestas de futuro a distintos ámbitos.

Nuestro club está inspirado en la figura de Leonardo da Vinci por su eterna curiosidad y su contribución a las distintas áreas exploradas.


El propósito del Club es generar un mundo mejor a través del planteamiento de propuestas de cambio (out-sights) desarrolladas a través de conocimiento experto y colectivo (in-sights) obtenido con un método científico (Focus Experto Polímata), que plasmamos a través de artículos y podcast.


¿Quiénes son nuestros Socios? Como los movimientos literarios o de arte, somos un grupo seleccionado y limitado en número de miembros, que destacamos por nuestra curiosidad y/o área de conocimiento y por ser personas reconocidas por títulos o contribuciones personales a nuestro campo. Tenemos un consejo asesor que filtra las incorporaciones de los nuevos socios vía invitación, protege la marca y dirige encuentros y patrocinios asegurando la calidad de todos ellos. Nos caracteriza nuestro orgullo de pertenencia. Nos sentimos Leonardos, más allá de miembros.


Este exclusivo club se reúne de forma periódica y está destinado a ser referencia, estando en este momento determinando las compañías "madrinas" que lo acompañarán para dejar su legado, así como en la búsqueda de Leonardos. Su próximo encuentro será el próximo 18 de junio en una actividad interactiva: “Visita de Innovación Disruptiva con 3M".





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